13 marzo, 2026

Editorial América Resiste #467- 09/03/2026- 00:09:00- texto y audio

 

Zafamos..., la culpa la tiene Messi- o como sacarse el lazo con la pata-
Veo, que los que estamos de este lado de la grieta, de una forma poética, quedamos; huérfanos. 
Estamos huérfanos de propuestas, huérfanos de dirigentes, huérfanos de figuras convocantes. Estamos también huérfanos de ideas, no porque no las haya, sino porque no terminan de amalgamarse, de unirse en un plexo que comprenda los distintos intereses de quienes habitamos este lado de la grieta, que se define como: “Sistema Democrático”. 

Más allá de las diferencias, hablamos del centro, no incluye represores, neoliberales libertarios, delincuentes, corruptos. Hablamos de las personas que deciden, que decidieron, los que abonamos al sistema democrático, con cada una de nuestras actitudes, ya sean particulares, sociales, grupales, los que no atentamos contra la democracia. 

Lo que está en discusión, es eso, la orfandad, la carencia de ideas y la carencia de un liderazgo claro, nos remite a lo que hoy es un tema dramático. La perdida de derechos. 

Por eso decíamos, necesitamos un/una líder o habrá que inventarlo. Y en esto de inventar líderes, de golpe, me asombró que personas pensantes, politólogos, personas que piensan la realidad de distintas maneras, de una forma que suponía más profunda, detenerse en el tema de Messi y el saludo a Donald Trump. Creo que ese es el espejo en el cual debemos mirarnos. ¡Tan huérfanos estamos!, que le pedimos a un muchacho que juega a la pelota, que es un buen comerciante, buen empresario, que tiene sus intereses, que de golpe sea San Martín, Dorrego, el Che Guevara. Messi no es nada de eso. Messi es Messi, Messi es un jugador de fútbol que tiene un don especial para su disciplina, que aprovecha los vientos favorables y construye su futuro como empresario libre de cualquier tipo de ataduras. Pedirle a Messi que hiciera un desplante a Trump, es lamentable. 

Veía titulares diciendo que Messi apoyaba a un asesino como Donald Trump por haber ido a la Casa Blanca en una visita protocolar, seguramente económica también y empresarial, ¿por qué no? Creo que eso demuestra cabalmente, el grado de orfandad, de chatura, chatura de pensamiento. Porque sale de toda lógica. 

Especialmente aquellos sectores que eran los soldados de Cristina, los soldados del pingüino, los soldados de qué se yo, los que si la tocan a..., demostraron que son buenos para los cantitos, buenos inventores de consignas, pero a la hora de cumplir con las promesas carecen de coherencia. 

Son personas que dicen cosas, como las puede decir cualquiera sin que tenga mayor trascendencia. 

Desde la impotencia, esos sectores utilizan tiempo, horas, minutos, intentando inventar una dicotomía épica, los que están a favor y en contra. 

No incluyo en la reflexión a las Militancias, que son el reservorio de la esperanza. 

Messi es un muchachito que juega la pelota, no es político, no es filósofo, no es un héroe, es un jugador de fútbol. Que además, tiene sus raíces afuera, tiene raíces familiares aquí, pero su arraigo es Barcelona, ahora su nueva meta, su nueva vida la construye en Estados Unidos. 

Tan huérfanos estamos, para exigir que una figura pública de otra disciplina, que no tiene nada que ver con los destinos del país, no es ni responsable, ni no responsable, nada, simplemente juega la pelota, se haga cargo del desastre.

Titulares achacan, que con su presencia avala el asesinato de niños. Creo que estamos realmente mal. 

¿En qué me incluyo, en el estamos mal? Estamos mal porque si de esas personas que titulan o piensan de esa manera depende que se organice una oposición al sistema supremacista totalitario berreta que tenemos en la Argentina.  Porque es súper berreta, y ni siquiera lo podemos enfrentar. 

¿Se lo va a enfrentar generando escándalo, porque Messi fue a la Casa Blanca a darle la mano a Trump? 

Ya no sé, dicen que estamos en la era de la estupidez, creo que sí, que todo este tipo de cosas confirman y reafirman que estamos viviendo una de las etapas más estúpidas de la humanidad. Porque esas personas generan opinión los que hablan de esa manera, generan dicotomía y espectáculo, y no nos concentramos en la derrota que significó la Ley de Reforma Laboral. 

No se habla de la derrota que significó el gobierno de Alberto Fernández, Cristina Fernández como vicepresidenta. No se habla de aquellas masas que eran las custodias del proyecto kirchnerista, que permitieron que Alberto Fernández hiciera la plancha durante cuatro años y nos entregara de pies y manos. 

Hoy tampoco están, aquellos que cortaban la 9 de Julio cuatro veces por semana, con ejércitos, de personas, todo el día, todos los días. ¿A dónde están? ¿a dónde están? ¿Ahora no hay motivo para cortar la 9 de Julio? ¿Ahora no hay motivo para protestar? 

¿Qué pasó? Son preguntas que no tienen respuestas, en esas preguntas y respuestas, por un interciso, aparece esta campaña para sacarle el sayo de encima, a los que verdaderamente tienen responsabilidades. 

Messi no es una figura política. Es un astro del fútbol. Un empresario exitoso. ¿Dependemos de que ese señor represente la Soberanía, la Dignidad de la Patria? ¿Dónde están los jueces? ¿Dónde están todos los que están siendo ofendidos? Ofendidos y hambreados. Destrozadas sus vidas, vacías sus heladeras. Creo que hay muchos más... ¿Dónde están los políticos? Haciendo la salvedad de honrosas excepciones. Así que bueno, creo que este tipo de cosas son las que alfombran el triunfo de un canalla con todas las letras, como es el presidente de la nación y toda la pandilla que lo acompaña.
Ellos ganan, y nosotros no estamos en la cancha. Estamos en un partido donde entregamos los puntos, para seguir con la metáfora futbolera, donde Lionel Messi es el traidor que lo puso a Trump bombardeando a Irán, a Netanyahu bombardeando Gaza, y a Milei en el gobierno. 

Así que; bueno, listo, no tenemos más problemas. El problema se llama Lionel Messi. 

AFSCH