Decíamos
hace 7 años...
Paraguay
Vive!!!- AM 1010 Onda Latina Jueves de 14 a 15- Editorial 24/01/2013-
La
Verdad, no es la realidad.-
Todo
el tiempo, si prestamos atención en la información que recibimos a
diario, la frontera entre verdad y realidad, se hace difusa. No es lo
mismo.
La
realidad, es lo que pasa, el hecho concreto, la verdad es más
profunda y puede estar compuesta por una realidad, o varias, y por el
resultado de la observación del conjunto, los datos históricos, el
contexto.
La
inseguridad, es una realidad, tiene mil caras, todo el tiempo se
reinventa de acuerdo a las distintas manifestaciones que tome. Pero
la que más nos pega es la del delito, claro “es difícil, dicen
los expertos”, unos relatan la realidad, otros la interpretan,
algunos hacen consignas, asumen posiciones a favor o en contra…¿de
que?, de la inseguridad?.
Esta
inseguridad no es exclusiva de tal o cual país, en nuestra Patria
Grande es casi igual para todos, las dictaduras, el saqueo a nuestras
economías, la devastación de los recursos naturales, la
implementación de un sistema neo liberal que trasciende lo político
y económico, para ser una verdadera cultura, cuyo eje es el consumo.
Ese mismo neoliberalismo que se jugó a la especulación global,
contra la producción y el trabajo como conductor de la distribución
de la riqueza. Nos ha dejado la resaca, esa resaca es la
desintegración de la red comunitaria, los millones de desplazados
del aparato productivo se amontonaron en las periferias de la
decencia humana.
Es
un proceso que lleva más de 30 años, ya no queda ni el recuerdo de
la relación trabajo/bienestar, generaciones sin rumbo, esquemas
familiares destruidos. El “salvarse” a como dé lugar, es la
premisa.
Hoy,
los victimarios y sus laboratorios de psicología social, no
convencen de que todo es culpa de la droga, del crimen organizado,
del “terrorismo”, claro no vamos a negar que esto existe. No
podemos ignorar que ese tipo de delito se sostiene desde los estados,
ya no podemos negar que los mismos que tienen que combatir esa
“inseguridad”, son los que se llenan los bolsillos y mejoran sus
vidas a costa de las víctimas.

Entre
tanta noticia horrorosa no queda espacio para la observación,
leemos: “…violan y torturan salvajemente a una menor de 14 años.
Un grupo de entre 4 o 5 mayores, atacan por venganza a una niña en
Coronel Pringles, Argentina.”. Resulta que la niña, de 14 recién
cumplidos, hace 7 meses había perdido un embarazo de 6 meses, que un
noviecito se había suicidado y los familiares se la agarraron con
ella. Nadie preguntó, que pasó cuando esa niña, apareció
embarazada a los 12 años, ¿su mamá, su papá, un hermano un
vecino, alguien intervino?, no, nadie, ahora la madre pide justicia
al estado, está bien, pero y su propia responsabilidad de soltarle
la mano a una criatura que está viviendo dramas de terror, nadie
reflexiona…
Hoy
tenemos padres de 4 hijos a los 17 años, mamás de 12 años.
Esta
realidad, es de Paraguay, Argentina, Bolivia, Chile, Uruguay, Brasil,
todos lo estamos sufriendo. Mientras tanto, los Estados compran
planes antidrogas, millonarios en dólares, cuando el porcentaje de
adictos al alcohol, a los fármacos, son mayoritarios, nos convencen
de que hay que gastar en armas, en tecnología por que vienen los
“malos”.
Algo
hay que hacer, se rompieron los códigos, porque ya no se puede
seguir escondiendo bajo la alfombra a millones de pobres, abandonados
a su suerte, condenados a una realidad “tumbera”.
Paradoja
de la realidad, los beneficiarios del neoliberalismo, son víctimas
de su bienestar, no hay policía que alcance para asegurarles el
disfrute, las cárceles están abarrotadas, las villas, favelas,
bañados, también.
En
Paraguay, inventaron todo un esquema de “seguridad” que se
empecina con el micro trafico, eufemismo para definir a “persona
desesperada” que hace lo que sea para darle de comer a sus hijos, o
para volarse la cabeza y no sentir más la “verdad” que los
condena. Se pueden ver operativos, con cientos de policías,
fiscales, medios de comunicación, para detener a una mujer enferma,
madre de 11 hijos, con el “botín”, 100.000 guaranies.
Angel
Fernandez Schejtman-
Primeiro Comando Central-Brasil
Una
entrevista novelada pero, que habla de la Verdad y la Realidad
Diario
O Globo de Brasil en su separata Segundo Caderno, publicó una
’Entrevista a Marcola del PCC’. El es Marcos Camacho, jefe de la
banda carcelaria de Sao Paulo denominada Primer Comando de la Capital
(PCC).
¿Usted es del PCC?
Más que eso, yo soy una señal de
estos tiempos. Yo era pobre e invisible. Ustedes nunca me miraron
durante décadas y antiguamente era fácil resolver el problema de la
miseria. El diagnostico era obvio: Migración rural, desnivel de
renta, pocas villas miseria, discretas periferias; la solución nunca
aparecía... ¿Qué hicieron? Nada.
¿El Gobierno Federal alguna
vez reservó algún presupuesto para nosotros? Nosotros sólo éramos
noticia en los derrumbes de las fabelas de los cerros o en la música
romántica sobre ’la belleza de esas montañas al amanecer’, esas
cosas... Ahora estamos ricos con la multinacional de la droga. Y
ustedes se están muriendo de miedo. Nosotros somos el inicio tardío
de vuestra conciencia social ¿Vio? Yo soy culto. Leo al Dante en la
prisión.
- Pero la solución sería...
¿Solución? No hay
solución, hermano. La propia idea de ’solución’ ya es un error.
¿Ya vio el tamaño de las 560 villas miseria de Río? ¿Ya anduvo en
helicóptero por sobre la periferia de San Pablo? ¿Solución, cómo?
Sólo la habría con muchos millones de dólares gastados
organizadamente, con un gobernante de alto nivel, una inmensa
voluntad política, crecimiento económico, revolución en la
educación, urbanización general y todo tendría que ser bajo la
batuta casi de una ’tiranía esclarecida’ que saltase por sobre
la parálisis burocrática secular, que pasase por encima del
Legislativo cómplice.
¿O usted cree que los chupasangres no van
a actuar? Si se descuida van a robar hasta al PCC. Tendría que haber
una reforma radical del proceso penal del país, tendría que haber
comunicaciones e inteligencia entre policías municipales,
provinciales y federales (nosotros hacemos hasta conference calls
entre presidiarios...) Y todo eso costaría billones de dólares e
implicaría una mudanza psicosocial profunda en la estructura
política del país. O sea: es imposible. No hay solución.
-
¿Usted no tiene miedo a morir?
Ustedes son los que tienen miedo a
morir, yo no. Mejor dicho, aquí en la cárcel ustedes no pueden
entrar y matarme, pero yo puedo mandar matarlos a ustedes allí
afuera. Nosotros somos hombres-bombas. En las villas miseria hay cien
mil hombres-bombas. Estamos en el centro de lo insoluble mismo.
Ustedes en el bien y el mal y, en medio, la frontera de la muerte, la
única frontera. Ya somos una nueva ’especie’, ya somos otros
bichos, diferentes a ustedes. La muerte para ustedes es un drama
cristiano en una cama, por un ataque al corazón. La muerte para
nosotros es la comida diaria, tirados en una fosa común. ¿Ustedes
intelectuales no hablan de lucha de clases, de ser marginal, ser
héroe? Entonces ¡llegamos nosotros! ¡Ja, ja, ja...!
Yo leo
mucho; leí 3.000 libros y leo al Dante, pero mis soldados son
extrañas anomalías del desarrollo torcido de este país. No hay más
proletarios, o infelices, o explotados. Hay una tercera cosa
creciendo allí afuera, cultivada en el barro, educándose en el más
absoluto analfabetismo, diplomándose en las cárceles, como un
monstruo Alien escondido en los rincones de la ciudad. Ya surgió un
nuevo lenguaje. ¿Ustedes no escuchan las grabaciones hechas ’con
autorización’ de la justicia? Es eso. Es otra lengua. Está
delante de una especie de post miseria. Eso. La post miseria genera
una nueva cultura asesina, ayudada por la tecnología, satélites,
celulares, Internet, armas modernas. Es la mierda con chips, con
megabytes. Mis comandados son una mutación de la especie social. Son
hongos de un gran error sucio.
¿Qué
cambió en las periferias?
Plata. Nosotros ahora tenemos. ¿Usted
cree que quien tiene 40 millones de dólares como Beira Mar no manda?
Con 40 millones de dólares la prisión es un hotel, un escritorio...
¿Cuál es la policía que va a quemar esa mina de oro, entiende?
Nosotros somos una empresa moderna, rica. Si el funcionario vacila,
es despedido y ’colocado en el microondas’. Ustedes son el estado
quebrado, dominado por incompetentes. Nosotros tenemos métodos
ágiles de gestión. Ustedes son lentos, burocráticos. Nosotros
luchamos en terreno propio. Ustedes, en tierra extraña. Nosotros no
tememos a la muerte. Ustedes mueren de miedo. Nosotros estamos bien
armados. Ustedes tienen calibre 38.
Nosotros estamos en el ataque.
Ustedes en la defensa. Ustedes tienen la manía del humanismo.
Nosotros somos crueles, sin piedad. Ustedes nos transformaron en
’super stars’ del crimen. Nosotros los tenemos de payasos.
Nosotros somos ayudados por la población de las villas miseria, por
miedo o por amor. Ustedes son odiados. Ustedes son regionales,
provincianos. Nuestras armas y productos vienen de afuera, somos
’globales’. Nosotros no nos olvidamos de ustedes, son nuestros
’clientes’. Ustedes nos olvidan cuando pasa el susto de la
violencia que provocamos.
- ¿Pero, qué debemos hacer?
Les voy
a dar una idea, aunque sea en contra de mí. ¡Agarren a ’los
barones del polvo’ (cocaína)! Hay diputados, senadores, hay
generales, hay hasta ex presidentes del Paraguay en el medio de la
cocaína y de las armas. ¿Pero, quién va a hacer eso? ¿El
ejército? ¿Con qué plata? No tienen dinero ni para comida de los
reclutas. El país está quebrado, sustentando un estado muerto con
intereses del 20 % al año, y Lula todavía aumenta los gastos
públicos, empleando 40 mil sinvergüenzas.
¿El ejército irá a
luchar contra el PCC? Estoy leyendo Klausewitz, ’Sobre la Guerra’.
No hay perspectiva de éxito. Nosotros somos hormigas devoradoras,
escondidas en los rincones. Tenemos hasta misiles anti-tanque. Si
embroman, van a salir unos Stinger. Para acabar con nosotros...
solamente con una bomba atómica en las villas miseria. ¿Ya pensó
en eso? ¿Ipanema radiactiva?
Pero...
¿No habrá una solución?
Ustedes sólo pueden llegar a algún
éxito si desisten de defender la ’normalidad’. No hay más
normalidad. Ustedes precisan hacer una autocrítica de su propia
incompetencia. Pero ser francos, en serio, en la moral. Estamos todos
en el centro de lo insoluble. Sólo que nosotros vivimos de él y
ustedes no tienen salida.
Sólo la mierda. Y nosotros ya
trabajamos dentro de ella. Entiéndame, hermano, no hay solución.
¿Saben por qué? Porque ustedes no entienden ni la extensión del
problema. Como escribió el divino Dante: ’Pierdan todas las
esperanzas. Estamos todos en el infierno’.
O Globo / La
Haine
Mientras tanto; decenas de muertos y heridos en ataques de narcotraficantes
brasileños a autobuses y puestos de policía