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31 enero, 2017

MÁS DE 90 HOMBRES MUERTOS EN MOTINES EN PRISIONES DE BRASIL


En la primera semana de enero, más de 90 hombres murieron (por disparos, decapitados o descuartizados) en prisiones de los estados de Amazonas y Roraima, en el norte de Brasil, a consecuencia de motines y conflictos entre bandas criminales. Las autoridades deben investigar sin demora los homicidios y adoptar medidas dentro del sistema penitenciario para prevenir sucesos similares.
Entre el 1 y el 2 de enero, 56 presos murieron en la prisión de Anísio Jobim, en Manaos, estado de Amazonas, durante un motín y un conflicto entre bandas criminales. Algunos murieron por arma de fuego; a otros los apuñalaron, los decapitaron, los quemaron y los descuartizaron. El motín duró unas 16 horas y se tomaron 12 rehenes, que luego fueron liberados ilesos. Durante el motín escaparon más de 180 presos; para el 8 de enero, la policía había encontrado y encarcelado a menos de la mitad. El 2 de enero, cuatro hombres murieron en la prisión de Puraquequara, también en Manaos. A causa de la falta de seguridad y la destrucción de las instalaciones, algunos presos de Anísio Jobim fueron trasladados a la prisión de Vidal Jobim, que había sido cerrada en 2016 a causa de lo inadecuado de sus condiciones, y el 8 de enero cuatro hombres murieron allí. También el 8 de enero se encontraron tres cadáveres en la jungla que rodea la prisión de Anísio Jobim. Esta prisión sufre unas condiciones de hacinamiento extremo: en ella permanecen recluidos más de 1.200 presos, mientras que su capacidad es de 770. Esto ilustra la situación del sistema penitenciario en el estado de Amazonas, que, con una capacidad para 3.100 presos, alberga a más de 10.000. El Consejo Nacional de Justicia y el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura ya habían denunciado las inhumanas condiciones y el hacinamiento del sistema penitenciario de Amazonas y habían pedido a las autoridades que emprendieran acciones urgentes pero, hasta la fecha, no se ha hecho nada. Desde 2013, la prisión de Anísio Jobim está bajo administración privada.
Además, en la madrugada del 6 de enero, al menos 31 hombres murieron en la prisión rural de Monte Cristo en Boa Vista, estado de Roraima. Las autoridades han declarado que esta cifra podría ser más alta, ya que están teniendo dificultades para identificar varios cadáveres que han sido descuartizados y desmembrados. A muchas víctimas las decapitaron y les arrancaron el corazón y otras partes del cuerpo. Los presos filmaron parte de la matanza. La prisión de Monte Cristo también sufre condiciones de hacinamiento: en ella permanecen recluidos más de 1.400 presos, mientras que su capacidad es de aproximadamente 700. En septiembre de 2016, el Consejo Nacional de Justicia denunció las degradantes condiciones del centro penitenciario. La situación en las prisiones de Amazonas y Roraima sigue siendo inestable. En otros estados se ha informado de tensiones en las cárceles a causa del hacinamiento y de las malas condiciones, pero también debido a los conflictos entre bandas criminales que actúan a nivel nacional.

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