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10 abril, 2019

El senador Jon Tester visita un centro de detención

MCALLEN, Texas — El centro de detención más grande de la Patrulla Fronteriza se ha visto atestado en semanas recientes debido a la afluencia de familias de migrantes provenientes de Honduras, Guatemala y El Salvador. El centro de procesamiento en la ciudad fronteriza de McAllen ha excedido su capacidad con frecuencia, lo cual ha derivado en liberaciones masivas de migrantes que han sobrepoblado los refugios sin fines de lucro.
El edificio, conocido informalmente como Ursula por su ubicación en la avenida Ursula, ha sido criticado por los abogados de inmigración por retener a los migrantes en jaulas amplias hechas de tela metálica. Manny Fernández, el jefe de la oficina en Houston de The New York Times, habló con el senador Jon Tester, demócrata de Montana, quien pasó más de una hora en un recorrido por el centro de detención la semana pasada.
Esta es una versión editada y resumida de la conversación que mantuvieron:
P: ¿Cómo fue su visita?
R: Fui el domingo (24 de marzo). No voy a hablarte como lo harían la mayoría de los demócratas. Te diré que, cuando entré ahí, se me revolvió el estómago. Me dieron ganas de llorar. Me hizo sentir todas esas cosas que la gente dice que siente, porque tenemos hijos y tenemos madres. Los miré como niños de la misma edad que mis nietos. Por otro lado, había personas en un área bastante reducida, y la ventilación tuvo que haber sido muy buena porque el aire no apestaba.
P: ¿Cuántos migrantes había ahí en ese momento?
R: 2200, y su capacidad es de 1500.
P: ¿Se sentía sobrepoblado o solo concurrido?
R: Vaya, se lo preguntas al tipo equivocado, porque es la primera vez que he estado en ese centro de procesamiento. Se sentía concurrido.
P: ¿Podría describirlo?
R: Es un edificio de metal, aislado. Cada área de retención tenía un baño y un lavabo. Los agrupan por género, por supuesto. Además, las familias estaban detenidas en jaulas de acero separadas, básicamente. Todos tenían una cobija, de las térmicas de Mylar. La mayoría estaban recostados sobre colchonetas. Algunos estaban de pie. Algunos más estaban sentados en bancas.
P: ¿Qué decían los funcionarios de la Patrulla Fronteriza sobre todo esto?
R: Dijeron que estaban procesándolos lo más rápido que podían. Dijeron que los recursos humanos que usaban aquí eran los que preferirían tener en la frontera, pero debían procesar a esta gente de cualquier modo. Mira, la verdad, no me gustan las prisiones. No me gusta encerrar a las personas, pero el punto es que no tengo una mejor idea que la manera en que ya lo están haciendo, y les pregunté si ellos sí y dijeron que tampoco la tenían, aunque se les asignó la tarea de descifrar una mejor manera de hacerlo. Estaban ofreciendo alimentos y agua y fórmula para bebés, y estaban tratando a esta gente de la mejor forma posible bajo las condiciones en las que estaban. En esta situación, simplemente no puedo criticar a la Patrulla Fronteriza porque no sé cuál es la solución.
P: Algunos demócratas se refirieron a las liberaciones masivas como un intento orquestado para exacerbar la narrativa de la crisis en la frontera. ¿Está de acuerdo?
R: Creo que no puedo estar de acuerdo con eso. Mira, no soy un teórico de conspiraciones. Creo que debo basarme en lo que vi, y lo que vi fue literalmente un montón de familias en este centro y pienso que por ahora es lo correcto. El enfoque que yo le daría a todo esto es: ¿cuáles son los factores de presión en estos países que impulsan a estas familias hacia nuestra frontera sur?
P: ¿Durante el recorrido se mostró colaboradora la Patrulla Fronteriza?
R: Fueron completamente colaborativos. Ya he hecho esta clase de visitas, sé de primera mano que te muestran lo que quieren que veas, pero ellos cooperaron mucho con nosotros.
¿Las condiciones eran terribles? La belleza depende de quién la mira, supongo. No creo que hayan sido terribles, pero sí fue desgarrador ver a las madres y sus hijos sentados en jaulas.
P: Suena como si estuvieran amontonados, pero la gente aún tenía algo de espacio.
R: No sé cuántos metros cuadrados necesita cada persona para determinar si estaba sobrepoblado o solo concurrido, o con un exceso inaceptable. Solo sé que, al observarlos, sí había algo de espacio entre ellos y las personas todavía podían circular, aunque sí estaba muy congestionado. Yo me volvería loco. Mi vecino más cercano vive a un kilómetro de mí. Esto me desquiciaría.

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