05 noviembre, 2019

FMI: Alberto pedirá a Trump ayuda para acuerdo tipo 2003

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Alberto Fernández y los futuros funcionarios que manejarán la renegociación de la deuda externa argentina ya saben que le pedirán a Donald Trump: que los ayude a que el directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) avale la propuesta que, una vez asumido el próximo Gobierno, se le hará formalmente al organismo financiero y que excluye tanto la continuidad del stand by vigente como la alternativa de un facilidades extendidas. Lo que Alberto Fernández tiene en mente es un acuerdo similar al que en 2003 Néstor Kirchner y las autoridades del FMI negociaron duramente a poco de acceder el nuevo Gobierno al poder, y que derivó en un plan de pagos, sin imposiciones ni condicionalidades de parte del organismo que en ese momento manejaba el alemán Horst Köhler.
La estrategia remozada desde el albertismo es repetir la experiencia, no sólo en las características económicas del acuerdo, sino en las circunstancias de su negociación; y repitiendo el mismo padrinazgo: el apoyo del presidente de los Estados Unidos ante el irreductible board del organismo. El propio Alberto Fernández recordaba que en aquel 2003, como jefe de Gabinete del primer kirchnerismo, fue testigo del encuentro de septiembre de ese año en Nueva York, entre Néstor Kirchner y George W. Bush. El presidente de los Estados Unidos visitó al argentino en el hotel donde se hospedaba, y le ofreció su ayuda para resolver los problemas de deuda que mostraba la Argentina de esos años, caída en 2001 en default y comenzando a abrir las ventanas para una negociación futura con privados y organismos financieros internacionales. En aquel día de 2003, Bush le abrió sus contactos a Kirchner, lo que luego derivó en una presión del secretario de Tesoro norteamericano, John Snow sobre Köhler, para que la propuesta de la argentina sea escuchada y, luego, aprobada. La firma del acuerdo se dio un mes después, el 20 de octubre, y se basó en un plan de pagos de 36 meses a cumplir entre 2004 y 2006.
Fernández busca ahora que la historia, en parte, se repita. El albertismo quiere tomarse de la frase que Trump le dejó vía telefónica al nuevo presidente el viernes de la semana pasada, cuando el jefe de Estado norteamericano le afirmó al argentino que “he instruido al FMI para trabajar con usted. No dude en llamarme”. Saben los futuros funcionarios que manejarán la negociación sobre la deuda, que Trump no tendría problemas en presionar al organismo para que este acepte términos exógenos a sus estatutos. De hecho, el presidente norteamericano lo hizo con Mauricio Macri en abril de este año, al aceptar el pedido del argentino para que el FMI acepte que se liberen fondos del préstamo del Fondo vigente para contener el dólar, algo que, por otro lado, en su momento Fernández criticó abiertamente. Pero ahora, con un nuevo escenario político, económico y financiero por delante, la idea de los asesores albertistas es aprovechar la promesa de Trump para que se presione para aprobar la propuesta de pagos que se le presentará al FMI.

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